Dogos XV - Pampas: una rivalidad que define el nuevo panorama del rugby argentino
Hay rivalidades que nacen de golpe y otras que se construyen partido a partido, con cada victoria y con cada derrota, que duele más de lo esperado. La de Dogos XV y Pampas es, sin dudas, de las segundas.
Tiene apenas tres años de vida, pero ya acumula una disputa del rugby nacional que pocos pueden presumir. El pasado viernes 24 de mayo, en Córdoba Athletic, se disputó la undécima edición oficial de un clásico que crece con cada encuentro. Y volvió a ganar Dogos.
El contexto no podía ser mejor. Pampas llegaba como líder del torneo con 36 puntos, fruto de siete victorias y una sola derrota. Su último partido había sido con triunfo por 31-14 ante Yacaré XV en el Club Atlético de San Isidro (CASI).
Dogos, por su parte, se ubicaba como escolta inmediato con 32 unidades, producto de seis victorias y dos derrotas. El encuentro no era solo un clásico: era una definición de liderazgo en la tabla con la etapa decisiva del torneo cada vez más cerca.
Y los cordobeses respondieron. Con un contundente 43-28, Dogos no solo se quedó con el clásico sino que le arrebató la cima del campeonato a su rival, invirtiendo la tabla de un solo golpe.
El origen de una rivalidad que llegó para quedarse
El primer capítulo entre ambos se escribió en 2023, cuando el Super Rugby Américas todavía era un torneo en construcción y las franquicias argentinas buscaban su identidad. Desde el arranque, Dogos dejó en claro su fortaleza.
En esa primera temporada, ganó los tres cotejos: 29-11 y 34-29 en la fase regular, y 27-16 en la semifinal, dejando afuera a Pampas antes de la gran final. Un dominio contundente que, lejos de apagar la rivalidad, la encendió.
El 2024 trajo matices. Pampas creció, encontró su identidad y consiguió lo que parecía casi imposible: ganarle a Dogos. La única victoria de Pampas en el historial llegó en esa temporada, por 37-15 como visitantes en cancha de Tala Rugby Club, Córdoba. Fue el destello de un equipo que empezaba a entender cómo hacerle daño al rival.
Sin embargo, el festejo duró poco. Ese mismo año se volverían a ver las caras en el partido decisivo: en la final, los cordobeses respondieron con autoridad y se impusieron 37-23 para quedarse con su primer título en la historia.
La temporada 2025 siguió escribiendo el mismo guión, con alguna variación. El primer clásico del año terminó en empate 20-20, la única igualdad en el historial, en Córdoba Athletic. Fue un partido extraño, de dos equipos que se conocían demasiado y que se midieron con cautela. En la segunda rueda, Dogos volvió a imponer condiciones con un 22-8 que no dejó dudas.
Y cuando llegaron los playoffs, la historia se repitió: los cordobeses vencieron 27-21 en la semifinal, en San Isidro, y avanzaron a la final donde luego caerían ante Peñarol de Uruguay.
La paternidad que no cede
El número es contundente. De once partidos oficiales disputados, Dogos XV ganó nueve, hay un empate y solo uno fue victoria para Pampas. Pero más allá de la estadística, lo que define esta rivalidad es dónde y cuándo gana Dogos: siempre en los momentos que más importan.
"Es un partido que nos gusta jugar y disfrutamos todos. En la semana se vive muy intenso y siempre es un desafío para nosotros”, afirmó Mateo Soler, wing de Dogos y una de las figuras, en una entrevista en RugbyFull luego de la victoria del viernes.
Entre sus victorias figuran los cuatro mano a mano decisivos: la final de 2024, las semifinales de 2023 y 2025, y ahora este duelo de liderazgo en 2026. Es decir, cada vez que Pampas tuvo la chance de hacerle daño a su rival en un momento clave, los cordobeses respondieron con frialdad. Una espina aún más clavada para la franquicia de Buenos Aires.
Los duelos en los rucks, la disciplina defensiva y la capacidad de no perder el hilo del partido en los momentos de máxima presión son las constantes que aparecen en los análisis de cada cruce. Equivocarse menos, mayor eficacia y una mejor firmeza en el scrum son las diferencias que se repiten en los relatos.
Lo que dejó este viernes
El 43-28 del viernes en Córdoba Athletic no fue cualquier resultado. Fue el undécimo capítulo de una rivalidad que, con apenas tres años de historia, ya tiene sus propias mañas, y llegó en el momento más sensible de la temporada 2026.
Dogos llegaba al partido con confianza renovada después de vapulear a Cobras Brasil por 48-19 en San Pablo. Pampas lo hacía desde lo más alto de la tabla, con autoridad y consistencia. Pero el historial adverso siempre aparece cuando enfrenta a los cordobeses, y esta vez no fue la excepción.
“Ellos venían jugando bien, nosotros de algunos partidos buenos, otros masomenos, entonces este era un punto para el quiebre, para mostrar carácter y lo hicimos”, sentenció Soler.
Con el resultado, Dogos no solo recortó los cuatro puntos que lo separaban de Pampas, sino que directamente le sacó el liderazgo. La diferencia entre ambos en la tabla se achicó, y el camino hacia las semifinales empieza a dibujarse con los cordobeses como punteros. Para Pampas, la espina sigue clavada. Y cada vez va más profundo.